Garantía mínima de 12 meses en todas las ventas

Cómo revisar un coche usado antes de comprar: las comprobaciones que marcan la diferencia

Un micrómetro de pintura, una diagnosis en vivo y el informe de la DGT dicen más que cien fotos. Esta es la comprobación que hacemos en cada unidad que compramos, punto por punto, para que la uses en cualquier compra.

KHC Auto Import · 22 de septiembre de 2026 · 9 min de lectura

La mayoría de los coches usados que se venden en España se compran después de verlos diez minutos a la luz del día y dar una vuelta de dos kilómetros. Con eso no da para detectar un repintado, un kilometraje manipulado ni una avería cara que está a tres semanas de aparecer. Lo que sí da para detectarlo son cuatro herramientas y una metodología: medición de pintura, diagnosis OBD en vivo, informe de la DGT y una prueba de conducción hecha con cabeza. Esto es exactamente lo que aplicamos a cada unidad que entra en nuestro stock, y lo que te recomendamos exigir —o hacer— antes de pagar cualquier coche.

La carrocería no miente si la mides

Un micrómetro de pintura (coste: 30–60 €) es la herramienta más rental que existe en la compra de un usado. La pintura original de fábrica en un turismo europeo mide entre 90 y 160 micras por panel. Cuando una puerta marca 250–400 micras, hubo repintado; por encima de 1.000, hay masilla. El truco no está en el valor absoluto sino en la comparación: mide cada panel y compáralo con su simétrico. Dos puertas delanteras que difieren en 200 micras cuentan una historia aunque el coche "esté perfecto".

  • Mide los diez paneles principales y anota los valores: las diferencias entre simétricos delatan reparaciones.
  • Tornillos de capó y puertas con pintura levantada o marcas de herramienta = paneles desmontados.
  • Margen de las puertas y maletero: holguras irregulares o juntas torcidas indican golpe estructural.
  • Cordones de soldadura y masilla en los marcos: el sellado original de fábrica es uniforme; el de taller no.
Medición del espesor de pintura de un panel con micrómetro
Un panel original marca 90–160 micras. Por encima de 250–300, hubo repintado; la comparación entre paneles simétricos es lo que delata el alcance.

Diagnosis OBD en vivo, no "sin testigos encendidos"

"No tiene ningún testigo encendido" no significa nada: significa que en ese instante no hay ningún fallo activo de los que encienden luz. Una diagnosis en vivo con lector OBD (desde 20 € los básicos, 80–150 € los que leen todos los módulos) muestra otra cosa: errores almacenados en motor, cambio, ABS y airbags, aunque no enciendan testigo; los readiness monitors (si alguien borró errores hace dos días, varios monitores aparecen como "no listo"); y valores en vivo como presiones de combustible, regeneraciones del filtro de partículas o adaptaciones del cambio. En diésel modernos, el contador de regeneraciones del DPF y el nivel de cenas dan una idea muy fiable del uso real del motor.

Desgaste coherente: el cuentakilómetros habla por los pies

El kilometraje se contrasta con el desgaste de lo que se toca y se pisa. Un volante con la zona de agarre brillante y gastada, un pedal de freno con la goma lisa o un asiento del conductor con el lateral hundido no cuadran con 60.000 km. Como referencia práctica: un coche de uso medio recorre entre 15.000 y 25.000 km al año; un diésel de autopista, más. Un "80.000 km" de diez años con volante nuevo y pedales intactos invita a mirar el historial de ITV, donde desde hace años queda registrada la lectura de kilómetros en cada inspección.

El informe de la DGT, antes de enamorarte

Por unos 8,67 € de tasa, el informe completo de la DGT te da el número de titulares anteriores, el historial de ITV con lecturas de kilometraje y resultados, las cargas o precintos que pudiera arrastrar (embargos, reservas de dominio de financieras) y si consta baja o siniestro con daños relevantes. Es la comprobación más barata de toda la compra y la que más disgustos evita: un coche con reserva de dominio vigente no se puede transferir hasta que la financiera la levante, y eso no lo cuenta ningún vendedor encantador.

Herramienta de diagnosis OBD conectada al coche mostrando lecturas en vivo
Diagnosis en vivo: errores almacenados, monitores de emisiones y valores en marcha. Lo que no enciende testigo también se lee.

La prueba de conducción, con método

  • Arranque en frío y con el motor frío de verdad: ruidos de cadena de distribución, humo azulado o blanco persistente.
  • Motor caliente: 20 minutos de uso mixto, cuestas y autovía; las averías de refrigeración y las pérdidas de potencia aparecen con temperatura.
  • Cambio automático: pasos suaves a 1.800–2.500 rpm, sin tirones ni patinadas; en manuales, el embrague no debe patinar en 4.ª a bajas revoluciones.
  • Dirección: suelta el volante un segundo en recta llana; tirar hacia un lado delata geometría o suspensión.
  • Frenada a 100 km/h con espacio: vibración en el volante = discos alabeados; tirar = pinza agarrotada.
  • Ruidos de rodadura distintos por cada lado o golpeteos en badenes = silentblocks y rótulas.

Y lo que exigimos nosotros, para que lo exijas tú

Documentación a nombre del vendedor o autorización para venderlo, dos llaves, libro o historial de mantenimiento con lógica de fechas y kilometrajes, y por escrito: kilometraje garantizado y ausencia de siniestros estructurales. Si quien vende no puede o no quiere ponerlo por escrito, esa negativa vale más que mil palabras. En nuestro stock, cada unidad sale con el kilometraje y el historial verificados, la revisión hecha y garantía mínima de 12 meses por escrito: es lo mínimo para que comprar un usado deje de ser un acto de fe.