Garantía mínima de 12 meses en todas las ventas

Comprar un eléctrico usado: la batería manda (y seis preguntas que deciden el precio)

La depreciación brutal de los eléctricos usados es tu oportunidad —si sabes hacer las preguntas correctas. Estado de salud de la batería, carga real y letra pequeña de la garantía: la guía sin humo.

KHC Auto Import · 26 de septiembre de 2026 · 7 min de lectura

El mercado de eléctrico usado vive una paradoja: coches de tres o cuatro años se venden por una fracción de su precio original mientras su mecánica sigue casi nueva. Para el comprador listo es la mejor relación precio-producto del mercado de ocasión. Para el incauto, una trampa cara. La diferencia entre ambas cosas se llama batería, y se mide con un dato: el SoH (State of Health), el porcentaje de capacidad que conserva respecto a cuando era nueva.

La batería, en cifras realistas

Con un uso normal, una batería de tracción moderna pierde entre un 3 y un 5 % de capacidad en los primeros tres años y se mueve entre el 85 y el 90 % a los ocho años o 160.000 km. Casi todos los fabricantes garantizan la batería durante 8 años o 160.000 km contra caídas por debajo del 70 %, y esa garantía suele ser transferible al segundo propietario. Un SoH por debajo del 85 % en un coche de menos de cinco años no es normal: o hubo carga rápida abusiva, o hay algo que preguntar.

Referencias rápidas de degradación

3 años / 60.000 km
SoH típico: 95-97 %
8 años / 160.000 km
SoH típico: 85-90 %
Garantía de batería habitual
8 años / 160.000 km (mínimo 70 %)
Por debajo de 85 % antes de tiempo
Negociar fuerte o descartar

Las seis preguntas que deciden el precio

  • ¿SoH documentado? Se lee por OBD con aplicaciones específicas o con certificado del servicio oficial. Sin medición, no hay precio serio: hay apuesta.
  • ¿Autonomía real, no WLTP? La homologación se queda corta un 20-30 % en el mundo real, y bastante más en invierno. Pide una prueba real, no la ficha.
  • ¿Cómo carga? Un coche que solo carga en alterna monofásica (3,7 kW) depende de enchufes lentos; sin carga rápida en continua (y conector CCS), los viajes largos son un calvario y el coche vale menos.
  • ¿Batería en propiedad o en alquiler? Algunos modelos (sobre todo Renault Zoe de primera época) se vendieron con batería alquilada: hay una cuota mensual de por vida que debe aparecer en tus cuentas.
  • ¿Bomba de calor? Sin ella, la calefacción se come hasta un 30 % de autonomía en invierno.
  • ¿Actualizaciones y campañas al día? Comprueba el VIN contra las llamadas a revisión del fabricante: las ha habido de baterías, y alguna importante.
Coche eléctrico cargando en un garaje doméstico con un cargador de pared
El enchufe de casa es la condición invisible: sin él, gran parte de la ventaja económica del eléctrico desaparece.

Para quién es (y para quién no)

Con enchufe en casa y uso urbano o de commuting, un eléctrico usado es imbatible en coste por kilómetro y en suavidad de uso. Sin enchufe propio, la ecuación se rompe: cargar a precio de cargador público rápido se come casi toda la ventaja. Y si haces viajes largos con frecuencia, valora la red de carga de tus rutas habituales antes de enamorarte del coche.

En nuestro registro, los eléctricos de Tesla y la plataforma E-GMP de Hyundai/Kia salen bien parados (baterías duraderas y garantía de 8 años); en el resto exigimos siempre informe de SoH antes de dar un precio. Si estás valorando un eléctrico usado, tráenos el candidato: medimos la batería, revisamos el VIN y te decimos lo que vale de verdad.